Se reparten las fichas de piratas por colores y se colocan 3 cartas de barco en el centro (cada uno con un valor y un botín distinto).
Por turnos, cada jugador irá formando su tripulación de piratas, poniendo su ficha sobre fichas de otros jugadores.
Una vez que la tripulación ya tenga un número suficiente para abordar un barco, el capitán (la ficha por encima de las demás) puede decidir abordarlo. Si lo hace, recibirá todo el dinero y el botín del barco, pero tendrá que pagar inmediatamente a toda su tripulación, es decir, al resto de fichas (suyas y de otros jugadores), el salario que merecen.
El “quid” de la cuestión es recordar qué piratas formaban la tripulación para valorar si el barco tiene suficiente botín para pagar a todos, porque si no es así, el capitán deberá poner dinero de su bolsillo y no habrá sido un buen abordaje.
La posibilidad de que la tripulación pueda amotinarse y de que el segundo de abordo consiga parte del botín son un par de ingredientes más para hacer de "The Pirates" un divertidísimo juego. |
|