Después de colocar en el tablero los vigilantes en las entradas de los palacios y colocar los baúles en los palacios, se reparten las cartas de palacio y comienza el juego. Los jugadores en su turno pueden: • Meter a sus ladrones en los palacios, • Mover a los vigilantes propios o neutrales (negros). • Mover a un vigilante propio junto a uno de sus ladrones. Para ello tendrán que usar las cartas de palacio que tengan en la mano. Si quieren poner un ladrón suyo en un palacio tendrán que pagar con cartas de ese palacio a los vigilantes neutrales y ajenos que haya en la puerta, sin embargo, no tendrá que pagar a sus vigilantes. Para mover a los vigilantes de un palacio a otro también deberán usar cartas, del palacio de salida y/o del de destino... Los jugadores podrán hacer varias acciones en su turno, si tienen las cartas suficientes para hacerlas. Al final del turno, se roban 3 nuevas cartas de palacio. Las cartas de bailarina son comodines que sólo se roban si no se realiza ninguna acción.
Los jugadores podrán robar un baúl si consiguen tener los suficientes ladrones dentro del palacio. Hay baúles más ligeros, con 4 ladrones es suficiente, pero hay otros más pesados, que necesitan 7 ladrones para poder cargar con ellos... El primero que se haga con los baúles necesarios para ganar (depende del número de jugadores), será el mejor ladrón de Bagdad. |
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