Se reparten 8 cartas a cada jugador. Habrá un montón de cartas para robar y un montón de descartes, donde se juegan las cartas. En el turno, el jugador tiene que seguir el color o el número que se haya jugado en la mesa. En caso de que no pueda poner carta, tiene que robar una carta y, si tampoco puede jugarla, termina su turno. En caso de que un jugador tenga exactamente el mismo tipo de carta que la que está en la mesa, puede descartarse de ella en ese instante, aunque no sea su turno. Otra opción para descartarse es usar una carta de acción. Algunas son comodín y otras tienen que usarse siguiendo un determinado color. Las cartas de acción son: turno sin jugar, cambio de dirección, roba 2, cambio de cartas con otro jugador, elige un color, roba 4 y elige un color y cambio de cartas general. Cuando a un jugador sólo le quede una carta en su mano, tiene que gritar ¡solo!. Si se le olvida hacerlo debe robar 2 cartas del montón. El primer jugador que consiga descartarse será el ganador. El resto de jugadores suman los puntos de las cartas que tienen en su mano como puntos negativos. Las cartas de acción cuestan más puntos negativos. El juego termina cuando un jugador llega a los 500 puntos negativos. Quien tenga menos puntos es el ganador absoluto. |
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