Se preparan las fichas de dados en el centro de la mesa, se reparten los dados, las cartas y los puntos iniciales para cada jugador. Éstos tienen que asignar, en secreto, las cartas a las fichas de dado en la mesa. Una vez que están las cartas en la mesa, se les da la vuelta y comienza el turno del primer jugador.
Éste tiene que realizar 3 fases en su turno: 1. Pagar a la banca por cada ficha de dado sin carta, en su lado. 2. Lanzar los dados de acción. 3. Realizar las acciones, que pueden ser: poner cartas en juego, robar dinero, robar carta o activar una carta. Estas acciones sólo se pueden realizar pagando dinero por ellas o asignando los dados lanzados a dichas acciones. Una vez que el jugador ha terminado todas sus acciones, es el turno del otro jugador.
El jugador deberá pensar en cada turno cómo utilizar sus dados y recursos para actuar mejor ante las cartas que presenta el adversario y llevarse más puntos victoria que él. Cada carta tiene unas características o habilidades, en el caso de personajes. Quien gestione mejor la revuelta, se hará con el poder en Roma. |
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